El buscador con IA es tan bueno como tu descripción. Las cinco piezas de un prompt que te da una lista corta usable a la primera.
Un buscador con IA no adivina lo que tienes en la cabeza. Le das una descripción en lenguaje normal y te devuelve candidatos; qué tan buenos sean depende casi por completo de cómo escribiste esa descripción. Aquí va cómo armarla para que la primera lista ya sirva.
"Necesito un Backend Developer" es un título, no un perfil. El buscador te va a traer a todo el que tenga esas dos palabras en su LinkedIn, incluido el que las puso en un curso de hace cinco años.
En vez de eso, describe a la persona: qué construyó, con qué stack, en qué tipo de empresa y a qué escala. "Backend en Python o Go que haya llevado un servicio a producción con tráfico real, idealmente en una fintech o un marketplace, no agencia" filtra mucho mejor.
Flojo: "Product Manager senior con experiencia en SaaS."
Bueno: "PM que haya sido dueño de un producto B2B de autoservicio de principio a fin: definió roadmap, trabajó pegado a diseño e ingeniería y movió una métrica de activación o de retención con números que pueda contar. Preferible en una empresa de 50 a 300 personas. No PM de agencia ni de consultoría. CDMX o remoto con solape con horario de México."
El segundo te da una lista corta que ya puedes mandar a revisar. El primero te da 400 perfiles y tres horas de filtrado.
No reescribas el prompt entero. Ajusta en corto: "de estos, quédate con los que estuvieron en una sola empresa los últimos 3 años" o "sube el peso de experiencia en marketplace". La búsqueda con IA rinde más cuando la tratas como una conversación, no como un formulario que llenas una vez.
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