RPO vs. colocaciones múltiples
Cuando un cliente te da 6 posiciones simultáneas, la tentación es tratarlas como 6 colocaciones independientes. Ese es el error más común. Un RPO real tiene coordinación central, visibilidad unificada y un ritmo de reporting que el cliente anticipa.
Semana 0: el kickoff que importa
El kickoff de un RPO debe producir cuatro entregables concretos antes de que el reclutador abra LinkedIn:
- Intake por posición: 30 minutos con el hiring manager directo — no con RRHH central — por cada posición.
- Scorecard unificada: Criterios de evaluación consistentes para las 6 posiciones.
- Timeline acordado: Fecha de shortlist, entrevistas y oferta por posición. Sin esto, el RPO siempre está "casi listo".
- Protocolo de comunicación: Un canal, un interlocutor por posición. No más.
La pipeline chain
Categoriza las 6 posiciones en tres grupos: Críticas (60% del tiempo de sourcing), Importantes (30% del tiempo) y Planificadas (10% del tiempo). Revisa esta priorización semanalmente.
El reporte semanal
Un reporte de RPO efectivo cabe en una pantalla sin scroll: posición, etapa actual, candidatos activos, próxima acción y fecha. El cliente lo debe poder leer en 3 minutos. Los perfiles detallados van en el portal — el reporte ejecutivo es para que el sponsor tome decisiones, no para demostrar trabajo.
Cuando algo se traba
En un RPO de 6 posiciones, al menos una se va a trabar. El protocolo: notificación inmediata al sponsor (no esperar al reporte semanal), propuesta concreta de ajuste (no solo el problema) y documentación del cambio. Los RPOs mueren por falta de comunicación proactiva, no por los problemas en sí.